Villa Al Palazzaccio
Servicios principales
- The lagest option:
- 4 huéspedes
- 2 camas
- 2 dormitorios
Ubicación
Durante su estancia en la Villa Al Palazzaccio Calci, los huéspedes pueden practicar ping-pong o visitar el Museo di Storia Naturale dell'Università di Pisa, situado a unos 20 minutos a pie.
El Museo Nacional de la Monumental Cartuja de Calci está a unos 1 km, y la Cartuja de Calci se encuentra a tan solo 1,1 km de este agroturismo. Esta villa también da acceso a lugares de culto como la Iglesia Parroquial de San Juan y San Hermolao, situada a 900 metros.
Las ventanas de la Villa Al Palazzaccio se abren al jardín. La villa dispone de un cuarto de baño con bidé, un inodoro separado y ducha. Secadores de pelo, gorro de ducha y toallas también se ofrecen para su comodidad.
La Villa Al Palazzaccio dispone de un hervidor eléctrico y una nevera para cocinar. Los huéspedes también pueden comer en una zona de comedor durante su estancia. Los huéspedes tienen la opción de comer en el restaurante Bar Gelateria L'Incontro, que está a unos 15 minutos a pie. El aeropuerto internacional de Pisa está a 5 km de este lugar.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve la oportunidad de disfrutar de un fin de semana en Al Palazzaccio, un lugar que realmente captura la esencia de la Toscana. Desde el momento en que llegamos, el ambiente acogedor y el exquisito trato de la familia y el personal nos hicieron sentir como en casa. Ubicado en la pintoresca localidad de Calci, el hotel es un excelente punto de partida para explorar ciudades icónicas como Pisa, Lucca y Siena. Los apartamentos son espaciosos y están perfectamente equipados, permitiendo incluso preparar nuestras propias comidas con productos locales frescos, como el aceite de oliva virgen extra que tienen en sus jardines. Además, disfrutar de una cena al aire libre rodeados de olivos y con vistas al castillo de la Verruca fue una experiencia mágica. La piscina, bien mantenida y rodeada de amplios jardines, es ideal para relajarse después de un día de exploración. Al Palazzaccio no solo ofrece un refugio para desconectar, sino que también te sumerge en la rica tradición gastronómica de la región, un verdadero deleite para los sentidos. Definitivamente volveré a este pequeño paraíso.